Flores Cosmos y el arte floral mexicano

Hablamos con Alberto Arango y Ramiro Guerrero, dos mexicanos que bajo el nombre de Flores Cosmos están revolucionando el arte floral en su país.

Centro floral de Flores Cosmos

En Ciudad de México, una ciudad poblada por más de 21 millones de habitantes donde el cemento y la superpoblación tienen más cabida de la cabría esperar, una pareja de irreductibles chilangos resiste y embellece sus rincones a base de buen gusto y sensibilidad. Alberto Arango y Ramiro Guerrero, o lo que es lo mismo Flores Cosmos, llevan a la máxima expresión el renovado mundo del arte floral. Si estamos de acuerdo con la aseveración del primer Pritzker de Arquitectura Mexicano Luis Barragán “Un jardín debe contener nada más y nada menos que el universo entero”, en los trabajos de Flores Cosmos caben al menos un par de sistemas solares.

Hablamos con Alberto y Ramiro sobre sus orígenes, su trabajo y sus plantas favoritas.

¿Por qué empezasteis a diseñar centros de flores?

Estábamos viviendo en Barcelona cuando tuvimos la visión (a veces nos gusta llamar epifanía) de volver a México y fundar una floristería. Este sueño no solo abarcaba la parte profesional, también nuestra vida entera; nos vimos creciendo juntos rodeados de flores. Podemos decir que fue la culminación de una búsqueda y el comienzo de un proyecto conjunto que diez años después sigue creciendo.

¿Concebís vuestro trabajo de una forma más ornamental o más artística?

El arte y el ornamento nacieron y crecieron juntos. Para nosotros el arte ha de perseguir siempre un ideal. Lo hacen la música, la escultura, la fotografía… Pero estos ideales no sólo persiguen la belleza también la experiencia y reconocimiento. La obra de arte se manifiesta cuando inflama en ti toda la potencialidad de tu ser. En el caso de las flores, en su naturaleza efímera, el contacto directo con la obra se vuelve determinante para experimentar con ella y decidir si termina siendo arte o adorno. Nuestro trabajo es artístico y ornamental.

¿Quiénes son las personas que más han influido en vuestro trabajo?

Podríamos hablar de maestras y maestros que han sido determinantes en nuestro desarrollo como Otilia Freyre, Azuma Makoto, Genesis P-Orridge… pero sin duda, al ser una dupla, nuestra mayor influencia somos el uno para el otro.

Centro floral de Flores Cosmos

¿De qué trabajo os sentís más orgullosos?

Acaba de pasar el primer festival FYJA de flores y jardines de la Ciudad de México en el que hemos estado íntimamente involucrados. En él se persigue exaltar la tradición floral mexicana, además de recuperar los espacios verdes de nuestra ciudad. Su sede está el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec y fue visitado por más de 35 mil personas en tan solo un fin de semana. Esperamos seguir desarrollándolo muchos años más.

¿Cuáles son vuestras plantas o flores fetiche?

Ramiro: las magnolias, la orquidea paphio, el aeoniums y leucospermum.

Alberto: supongo que las orquídeas, en mi casa cuido más de una docena de especies diferentes, también amo las dioscoreas.

¿Dónde os gustaría hacer una instalación floral?

En el Espacio Escultórico de la UNAM, en el bosque de Kyoto y en la Luna.

Sigue en Instagram a @moderngardener.

Centro floral de Flores CosmosCentro floral de Flores Cosmos

Flores Cosmos. Alberto Arango y Ramiro Guerrero
Alberto Arango y Ramiro Guerrero.

‘Cazadores de plantas’, una aventura para amantes de la jardinería

El libro ‘The plant hunters’, de Carolyn Fry, hace un repaso a la historia de las plantas como factor económico y social.

Cazadores de plantas. Paisaje en Ecuador

Paisaje en Ecuador. Louis Remy Mignot, 1859.

Si pones el GPS y tecleas sin demasiado esfuerzo “Vivero de Maruja”, en diez minutos estarás allí, rodeado de geranios, begonias, peonías o tulipanes. Después de elegir las aromáticas flores que adornarán tu casa o jardín sacas tu tarjeta y pagas. Sencillo, ¿verdad? En realidad no siempre fue así, las plantas que adornan nuestras casas y jardines rara vez son originarias de nuestra región. O eso es lo que nos cuenta en su deliciosamente editado libro The plant hunters (Los cazadores de plantas) su escritora Carolyn Fry.

Lo mismo ocurre con las frutas u hortalizas que compramos diariamente en el supermercado del barrio: la gran mayoría de ellas fueron traídas por naturistas o exploradores que viajaron y arriesgaron sus vidas cual Indiana Jones a lo largo y ancho del planeta.

Cazadores de plantas

El libro está dividido en interesantes temas en los que descubriremos como los faraones egipcios fueron los primeros en expandir el mundo vegetal al transportar los árboles de incienso en el siglo 15 a.C. desde el alto al bajo Egipto, o cómo fueron los romanos con sus embarcaciones los que introdujeron las higueras o los nogales en Gran Bretaña.

También viajaremos en busca de especias junto a Colón, Vasco de Gama o Magallanes en sus expediciones marítimas a lo largo del siglo XV y XVI, en una época en la que las especias tenían mucho más valor que el oro, o cómo el primer periodo de fiebre especulativa de la historia estuvo curiosamente protagonizado por la compra y venta de bulbos de tulipán, alcanzando estos niveles desorbitados y dando lugar a una gran burbuja económica y a una posterior crisis financiera.

Así que anímense a leer este interesante libro, y miremos, ahora sí con más aprecio y condescendencia a los tomates que dan vidilla a nuestros gazpachos o a las orquídeas con maceta de Ikea que adornan la recepción de nuestras oficinas.

Sigue en Instagram a @moderngardener.

Cazadores de plantas. Besler melocatosCazadores de plantas. Semper Augustus TulipCazadores de plantas. The plant hunters

Plantas al compás de la música

 

Noches del Botánico

Llega el verano a Madrid y con él, esa estrella de 1.920.000 kilómetros de diámetro se acerca, para mi gusto, más de la cuenta a la Tierra. El clima se vuelve sahariano, las plantas de nuestras terrazas se agostan y los capitalinos nos encerramos bajo el aire acondicionado para no salir sino a partir de las nueve de la noche. Una vez pasadas las horas críticas salir de casa es una gozada.

Y es que en verano las noches se pueblan de planes interesantes. Uno de nuestros favoritos es disfrutar de buena música al aire libre. Las Noches del Botánico, que se celebrarán del 22 de junio al 29 de julio en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII, se presentan cómo un plan ideal. La música no solo afecta positivamente a los humanos, sino que según un estudio de un grupo de científicos de la Universidad de California, también ayuda al crecimiento de las plantas.

Si es así, no hay duda: los arbustos, coníferas, el huerto y las plantas medicinales del Botánico vivirán días de esplendor y florecimiento gracias a este variado programa. La cuestión es, ¿qué preferirán las hortalizas? ¿Los malienses ritmos de Salif Keita o los bailables compases latinos de Rubén Blades? ¿Qué hará florecer a los jazmines? ¿Las románticas baladas de Bryan Ferry o el rock carabanchelero de Rosendo? ¿Sabrán mejor los tomates bajo el influjo de Battiato o de Chucho Valdés?

Sea cual sea la respuesta, está claro: la música sabe, huele y sienta mejor si estás rodeado de verde.

Sigue en Instagram a @moderngardener.

Noches del BotánicoNoches del Botánico

Royal Botanic Garden Kew, el rey de los parques

Descansar a la sombra de uno de sus árboles o pasear entre sus macizos de flores es una experiencia irrepetible.

Royal Botanic Garden Kew. Pagoda

Pagoda.

Amigos, si visitan Londres anoten un consejo: el Big Ben puede esperar. Si el rey de los estadios de fútbol es el Maracaná y el Louvre gobierna en lo que a pinacotecas se refiere, los jardines también tienen un dueño y señor, el delicioso y exquisitamente bien cuidado Royal Botanic Garden Kew.

El parque fue fundado en el siglo XVIII por Sir Joseph Banks, en la época en la que ingleses como el capitán Cook se aventuraban en los mares del sur en busca de especias y nuevas colonias que conquistar. Entre los muchos tesoros que traían al viejo continente se encontraban cientos de especies vegetales y una infinidad de objetos y arte botánico.

Actualmente el parque pretende ser una fuente de conocimiento y amor a la ciencia, además de estimular la curiosidad por el mundo vegetal. Cuenta con más de 120 hectáreas de extensión, 44 millones de libras de presupuesto anual (unos 51 millones de euros) y unas 30.000 especies provenientes de bosques, montañas, desiertos e incluso la sabana. Prepárense bien porque este jardín da para mucho más que un día.

Royal Botanic Garden Kew. Nenúfares
Nenúfares.

Entre sus diversas actividades cuenta con The Palm House, un maravilloso invernadero de arquitectura Victoriana con cerca de 170 años de antigüedad. Construido entre 1844 y 1848 con la última tecnología de la época, este invernadero fue el primero que consiguió que floreciese la gigantesca y hedionda titan arum fuera de su nativa Sumatra.

También podrán disfrutar, si es que el vértigo no se lo impide, del Xstrata Treetop Walkway, o lo que es lo mismo, una pasarela a 18 metros de altura para caminar viendo las copas de castanea sativafagus sylvatica, tilos tormentosos, quercus casteneifolia o diferentes especies de robles.

No dejen de visitar también la Marianne North Gallery, un maravilloso y elegante salón donde podrás seguir los pasos de esta intrépida viajera y pintora a través de sus 246 estudios botánicos.

Así que no lo duden y aprovechen alguna oferta de vuelos, compren un par de billetes a la ciudad del Támesis y véndenle los ojos a su pareja. Una vez que estén frente a sus doradas puertas hagan caer el pañuelo y déjenlo en su mano para que se limpie la baba.

Sigue en Instagram a @moderngardener.