4 regaderas que querrás tener aunque no tengas ni plantas

Si el diseño es una de tus perdiciones, tus objetos de jardinería deberían estar a la altura del resto del mobiliario de tu casa. Es verdad que las tiendas de los “chinos” nos sacan a menudo de más de un apurillo, pero si nos referimos a jardinería, hay diseñadores que se dejaron los sesos para crear piezas de colección. A continuación, te sugerimos algunas de las regaderas que querrás tener incluso si como yo, riegas con manguera.

La Regadera ‘X3’ de Paul Loebach

Regaderas

Si lo tuyo es el fetichismo, aquí tienes un nuevo objeto de deseo. El nombre de estas regaderas se debe al modo en que se fabrican: un único tubo de metal doblado tres veces (X-3). El diseño con reminiscencias vintage está disponible en cobre sólido o acero pintado en varios colores.

El artista berlinés se inspiró en las robustas motocicletas de Europa del Este. Su diseño es simple, elegante y ganó el premio al objeto más deseado en la feria de diseño de Nueva York. Ahí es nada.

Haws 4 litros, para los fans de lo clásico

Regaderas

Su historia les avala. Desde su fábrica de Birmingham y nada más y nada menos que desde 1886, la compañía inglesa no ha alterado la perfección del diseño original. Tras una estancia en Isla Mauricio cultivando vainilla, el señor Haws y su esposa dieron forma a este hito del diseño: un canalón de gran longitud que da equilibrio al chorro y que ha servido de inspiración a multitud de diseños posteriores.

En 1894 recibió la medalla de Oro de la Sociedad Nacional de Crisantemos, cosa suponemos muy importante, al menos para los crisantemos. De lo que no hay duda es que su diseño clásico hizo las delicias de jardineros como Russell Page, Penelope Hobhouse o Sir Edwyn Lutyens. Si quieres hacerte con una de ellas visita esta página web.

Desde Londres, la regadera de Jasper Morrison

Regaderas

Llevarla hasta Heathrow, ser objeto de las miradas indiscretas de esa familia paquistaní y tener que pedirle a la azafata que te la guarde porque no cabe en el portamaletas; todo merece la pena para que estas regaderas adornen tu terraza. Si quieres comprar una, elegir tu color preferido o disfrutar de otros iconos del diseño industrial aconsejamos visitar su estudio londinense en el 24b de Kingsland road Jasper.

La joya de Negishi Industry Bon Joro

Regaderas

Este negocio familiar de tercera generación empezó poniendo techos de cobre a los templos de Tokyo. Con la ayuda de un especialista diseñaron la regadera perfecta para regar bonsáis gracias a la caída del agua que simula la lluvia. De forma totalmente artesana, cada regadera es resultado del trabajo de un único empleado que moldea el cobre a unos 1.300 grados. A pesar de autodenominarse industria, lo cierto es que no necesitan nadie más a juzgar por el bello resultado de sus piezas. Haz click aquí si quieres una.

Flores Cosmos y el arte floral mexicano

Hablamos con Alberto Arango y Ramiro Guerrero, dos mexicanos que bajo el nombre de Flores Cosmos están revolucionando el arte floral en su país.

Centro floral de Flores Cosmos

En Ciudad de México, una ciudad poblada por más de 21 millones de habitantes donde el cemento y la superpoblación tienen más cabida de la cabría esperar, una pareja de irreductibles chilangos resiste y embellece sus rincones a base de buen gusto y sensibilidad. Alberto Arango y Ramiro Guerrero, o lo que es lo mismo Flores Cosmos, llevan a la máxima expresión el renovado mundo del arte floral. Si estamos de acuerdo con la aseveración del primer Pritzker de Arquitectura Mexicano Luis Barragán “Un jardín debe contener nada más y nada menos que el universo entero”, en los trabajos de Flores Cosmos caben al menos un par de sistemas solares.

Hablamos con Alberto y Ramiro sobre sus orígenes, su trabajo y sus plantas favoritas.

¿Por qué empezasteis a diseñar centros de flores?

Estábamos viviendo en Barcelona cuando tuvimos la visión (a veces nos gusta llamar epifanía) de volver a México y fundar una floristería. Este sueño no solo abarcaba la parte profesional, también nuestra vida entera; nos vimos creciendo juntos rodeados de flores. Podemos decir que fue la culminación de una búsqueda y el comienzo de un proyecto conjunto que diez años después sigue creciendo.

¿Concebís vuestro trabajo de una forma más ornamental o más artística?

El arte y el ornamento nacieron y crecieron juntos. Para nosotros el arte ha de perseguir siempre un ideal. Lo hacen la música, la escultura, la fotografía… Pero estos ideales no sólo persiguen la belleza también la experiencia y reconocimiento. La obra de arte se manifiesta cuando inflama en ti toda la potencialidad de tu ser. En el caso de las flores, en su naturaleza efímera, el contacto directo con la obra se vuelve determinante para experimentar con ella y decidir si termina siendo arte o adorno. Nuestro trabajo es artístico y ornamental.

¿Quiénes son las personas que más han influido en vuestro trabajo?

Podríamos hablar de maestras y maestros que han sido determinantes en nuestro desarrollo como Otilia Freyre, Azuma Makoto, Genesis P-Orridge… pero sin duda, al ser una dupla, nuestra mayor influencia somos el uno para el otro.

Centro floral de Flores Cosmos

¿De qué trabajo os sentís más orgullosos?

Acaba de pasar el primer festival FYJA de flores y jardines de la Ciudad de México en el que hemos estado íntimamente involucrados. En él se persigue exaltar la tradición floral mexicana, además de recuperar los espacios verdes de nuestra ciudad. Su sede está el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec y fue visitado por más de 35 mil personas en tan solo un fin de semana. Esperamos seguir desarrollándolo muchos años más.

¿Cuáles son vuestras plantas o flores fetiche?

Ramiro: las magnolias, la orquidea paphio, el aeoniums y leucospermum.

Alberto: supongo que las orquídeas, en mi casa cuido más de una docena de especies diferentes, también amo las dioscoreas.

¿Dónde os gustaría hacer una instalación floral?

En el Espacio Escultórico de la UNAM, en el bosque de Kyoto y en la Luna.

Sigue en Instagram a @moderngardener.

Centro floral de Flores CosmosCentro floral de Flores Cosmos

Flores Cosmos. Alberto Arango y Ramiro Guerrero
Alberto Arango y Ramiro Guerrero.

Festival Flora, arte contemporáneo en la bella Córdoba

Está claro: no todo son flamenquines, ajoblanco y salmorejo en Córdoba. Las flores forman parte del ADN de esta maravillosa ciudad incluso desde mucho antes que sus habitantes comenzasen a abrir las puertas de sus patios allá por el año 1918.

Pero esta vez, la estrecha relación de la ciudad con el mundo vegetal estará regada por el Festival Flora. Promovido por Zizai Hotels y el Ayuntamiento de Córdoba, el certamen que celebrará su primera edición del 20 al 29 de octubre contará con la participación de nueve artistas nacionales e internacionales que intervendrán los más bonitos patios institucionales de la ciudad.

El certamen propone un intercambio cultural entre la tradición arquitectónica y floral clásica y este innovador y renovado arte del siglo XXI. Así los artistas reinterpretarán desde su punto de vista, con sus propios factores culturales y bajo contextos muy diferentes la tradición floral de la ciudad ofreciendo una mirada inédita sobre este patrimonio.

Festival Flora Córdoba

Cómo estímulo y bajo la tutela de un jurado especializado, el concurso contará con tres premios de 60, 40 y 20 mil euros para las mejores propuestas. Se pueden comprar muchas petunias con esta sustanciosa recompensa.

Nos encanta el cartel. Su diseño ha sido ilustrado por nuestra admirada Katie Scott, una de las máximas exponentes contemporáneas del la ilustración botánica. No pasen por alto sus trabajos editados por Kew Botanical Garden, ni las excelentes ilustraciones que acompañan algunos artículos para el New York Times.

Parece que el festival promete, y aunque aún estamos a la espera de la confirmación de los artistas, ya andamos preparando equipaje y cámara de fotos para profundizar en el arte floral contemporáneo en esta ciudad de cuento.

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Festival Flora Córdoba

Ficus con pedigrí

Parece que todas las tiendas se han puesto de acuerdo en usar la misma planta.

¡Si las plantas mirasen por encima del hombro! ¿Cómo se sentirían los pobres geranios? ¿Y las humildes gitanillas? Y es que, a pesar de que las plantas no entienden las razones del humano mundo, no todas gozan del prestigio de codearse con las prendas ideadas por Alessandro Michele, los jabones amarillos de Acqua di Parma, las lámparas de Milá o los relojes que adornan las muñecas que mueven los hilos del mundo.

Los ojos más finos del diseño nacional e internacional se han puesto de acuerdo en elegir al ficus lyrata como el complemento verde para las tiendas más cool del planeta. Por algo será.

Muchas millas tuvo que recorrer el ficus lyrata desde que partió de Camerún hasta terminar en las tiendas de barrios como Le Marais en París o el Soho neoyorquino; mucho también cambió su modo de vida, de rodearse de lianas y extraños animales en las selvas del África Occidental a codearse con las especies urbanitas más raras y sofisticadas de cada capital europea. Habría que preguntarle a ella cuál de los dos hábitat la hace más feliz.

Adornando sus escaparates se codea con los dependientes más elegantes del retail, que entre venta y venta, le pasan un pañuelito para quitarlas el polvo y se preocupan si sus hojas amarillean. Y es que cualquier amante de las plantas sabe que el único truco para sacarlas adelante es prestarlas atención, casi como a cualquier hijo de vecino. 

A pesar de que en la selva puede alcanzar alturas de hasta 15 metros, en maceta es posible controlar su envergadura sin dificultad. Su crecimiento es lento, quizás esto justifica también su elevado precio, unos 230 euros en Margarita se llama mi amor, una de las tiendas con más y mejor selección de Madrid. Aunque puedes encontrarlo por bastante menos si localizas un vivero generoso en stock.

Perenne, de forma ovalada, lustrosa, nervuda, coriácea, sus grandes hojas verdes se asemejan a una antigua lira o un violín, lo que explica su nombre musical. Se recomienda cultivar en jardines, libres de heladas, a temperaturas cálidas y con media sombra. En interiores, fundamentalmente en lugares iluminados. Puedes utilizar diferentes tipos de macetas: mimbre, cerámicas, craqueladas o de diseño, como los maceteros mosaicos de Marie Michielssen o los que diseña Pieter Stockman.

Para los que una flor, un árbol o una planta es más que un simple adorno o una imagen de moda repetida mil veces en una carpeta de Pinterest, descubrir que una especie es tendencia o no, nos resulta un tanto indiferente. Sin embargo, comprobar que día a día se conoce y valora más el reino vegetal nos llena de alegría.